Blogia

inmigrantesvirtuales

Primera Clase 2008

Para comenzar a pensar la comunicación digital

 

¿Qué nuevos escenarios para la comunicación destaca este video?

¿Cómo creen que serán las experiencias de los ususarios con la comunicación digital ?

Responder estas preguntas en un comentario personal a este posteo Sorprendido

Se viene la web 3.0?

Acerco un par de videos a los que accedí por medio de un curso de capacitación...


 
Web 2.0 vs Web 3.0

Semantic Web

 
Los planteos sobre web 3.0 y web semántica hacen hincapié en la congervencia de los "gadgets" y la "semantización" de la información por parte de la computadora, por ejemplo a través de una localización de información cada vez más específica- más acotada- a través de los motores de búsqueda como Google o Yahoo.

Realmente es una lástima que no tengan traducción.
Intenté agregarle subtítulos pero no consiguí hacerlo:(

La Red ¿espacio de expresión o sistema de transporte?

 AUTOPISTA, VIRUS, SURFEAR, página... esas palabras que utilizamos cuando hablamos de Internet son metáforas, palabras sacadas de otra realidad. Nada extraordinario. Siempre las utilizamos y no podemos expresarnos sin ellas. Tratándose de una realidad relativamente nueva, sin embargo, pueden tener un impacto decisivo sobre su futuro.

Las metáforas, como lo recuerda Francesc Núñez, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) sirven para "entender y experimentar una cosa en términos de otra". "Definimos la realidad metafóricamente en todos los aspectos de la vida, y después pasamos a actuar según las metáforas", explica, resumiendo los trabajos de George Lakoff de la Universidad de California-Berkeley.

Estudios realizados en varios países muestran que las metáforas más comunes usan imágenes de organismos vivos (virus), del sistema de transporte marítimo (paquetes, navegador, cargar, bajar, subir), comunidad, autopista, biblioteca, instrumento, red. Pero ninguna de esas imágenes son buenas o malas. Tampoco son neutras. Ninguna metáfora basta por sí sola para dar cuenta de una realidad o de un concepto. Destaca algunos aspectos, esconde otros.

"La manera en la que describimos algo puede afectar la manera en la que la percibimos y ésta, a su vez, la manera en la que la utilizamos", explica Lee Ratzan de la escuela de comunicación de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey.

El impacto puede ser todavía mayor en el caso de una realidad relativamente nueva como es Internet. Nos encontramos de repente ante conceptos y experiencias nuevas -explica Núñez- que nos cuesta ubicar, "por ello se nos hace imprescindible captarlas mediante otros conceptos que entendemos con mayor claridad". Al usar metáforas actuamos según sus términos. Así es como "las metáforas pueden crear realidades o, cuando menos, pueden convertirse en guiones de acción futura; pueden ser la profecía que se autocumple".

"El juego de luces y sombras generado por las metáforas es, en buena parte, un juego de relaciones de poder", explica. Con más precisión, hay una relación entre las metáforas utilizadas y los intereses de quienes las adoptan. ¿Cuáles son las implicaciones concretas? Nada mejor para hacerse una idea que la conferencia dada recientemente en la Universidad de Berkeley por Doc Searls, autoridad reconocida en materia de Internet, para una clase de George Lakoff, teórico de las metáforas.

Autor de Cluetrain Manifesto, libro esencial para entender los negocios en la Red, y editor del Linux Journal, Searls estima que estamos viviendo una verdadera "batalla de metáforas" en la cual se oponen Hollywood y los tecnófilos como él, comúnmente conocidos como techies. Podría afectar la regulación de Internet en EE UU con las consecuencias imaginables para el resto del mundo.

Entre las varias metáforas utilizadas, Searls opone principalmente las de flete (shipping: paquete, cargar), a las de lugar (commons o plaza comunitaria, dirección, sitio) o de publicación (autor, página, escribir).

"Cada uno de esos marcos implica un enfoque en materia de regulación", nos explicó por correo. "La primera enmienda de nuestra Constitución protege la libertad de discurso" y de publicación. El discurso se puede dar en un lugar público, por lo cual, "expresarse en una plaza pública es una actividad protegida".

Doc Searls se opone en particular al uso de la palabra contenido en la medida en que alimenta la metáfora de transporte en oposición a la de expresión o arte. El planteamiento tiene implicaciones muy concretas. "En un momento en el que la Red está confrontada a un riesgo de mayor regulación, resulta fundamental concebirla en los términos que ofrecen la mayor protección posible. Las metáforas de discurso / publicación nos brindan tal protección. No pasa así con la metáfora de transporte".

 

Nota publicada  el diario El País de España. Autor: Francis Pisani el 1-03-08 

 

Las 45 personas más influyentes en la tecnología moderna

Video que reseña una lista sobre quiénes son las 45 personas más influyentes en la tecnología moderna.

Blogs o el espectáculo del yo

Blogs o el espectáculo del yo

Por: Christian Ferrer
Esta época espera que cada hombre y cada mujer, cada niño y cada anciano, sean ricos o pobres, se transformen en "emisores". ¿De qué? Carece de relevancia, puesto que la experiencia del mundo se ha vuelto definitivamente fugaz.
Los hombres que daban forma a una generación literaria podía ser encontrados, en otros tiempos, sentados en cafés estratégicos y sacando filo o espoleta a un manifiesto más o menos tremebundo, cuanto menos quejoso e invariablemente urgente.

Si algún destino existía para ellos, se resumía en fama u olvido. Las revistas culturales solían ser portavoces, o altavoces, de las intenciones grupales, es decir engranajes esenciales de su cadena de distribución. Hoy, además, hay blogs en Internet, cuyos precursores fueron las secciones concedidas por los diarios a las letras y las bellas artes, "espacios" luego confirmados por la televisión.

El blog "de ideas" ya es una institución de la cultura y los debates actuales en torno a su consistencia ontológica y técnica suponen una trifulca altisonante acerca de sus incumbencias, no menos que por la porción de prestigio e influencia que otros medios ya consagrados o habituales necesariamente han de ceder. No obstante, se sabe que de tales grupos literarios o intelectuales la posteridad picotea, a lo sumo, algún autor, algún título, si es que lo hace.

La causa de la preferencia por ciertos "soportes" de ideas, sea en papel o en pantalla, difícilmente será encontrada en el contenido, siempre perecedero, sino en la potencia articuladora y amplificadora de su forma técnica, que es mayor, incluso inmensa, a las posibilitadas por una revista o un libro.

A juzgar por las "visitas", los lectores se multiplican como peces, en el supuesto de que los números computados por el "contador" del sitio informático signifiquen algo. En todo caso, los números altos de tirada de edición siempre han significado éxito, y no valor.

De Internet se dice que es una "revolución", palabra que ha demostrado ser un concepto productivo, además de coartada y consigna. En su momento, también la invención del automóvil modificó "el soporte" y la celeridad de la circulación de la carne humana sin cambiar por ello el lugar de destino ni el motivo de la cita: fábricas, oficinas, ventanillas para trámites, complejos turísticos. Lo importante era la circulación en sí misma, y la novedad. Por debajo, sosteniéndolas, una enorme trama de intereses económicos y políticos.

En fin, que no faltó el exaltado que calificó al zapping de manivela libertaria de la audiencia. Ahora, al igual que cien años atrás, se cree que el desinterés o el escepticismo por los símbolos del "progreso" es una actitud poco menos que bárbara, parecida a la de esa gente que afea el paisaje urbano por no respetar los dictados de la moda. Es inevitable que cada época se ilusione con sus juguetes nuevos.

Nada a objetar: los sitios informáticos de ideas son tan útiles y significativos como lo eran las revistas y las bibliotecas. Pero suponerlos un trastrocamiento revolucionario en el orden de la cultura es el tipo de exageración enfática que suele acompañar a los discursos de sobremesa. Lo cierto es que el contenido raramente confirma otra cosa que no sea la apoteosis y el espectáculo del "yo", esa antigua muletilla de la vanidad y el narcisismo. Internet podrá parecerse a una galería de espejos deformantes, pero la retórica circulante se remite a un pronombre personal.

Ya es bastante difícil escribir dos o tres buenos ensayos o ficciones al año. La sola idea de publicarlos tres veces al día da vértigo, salvo que la opinión, por sí misma, haya devenido en género literario hegemónico, no menos que el carneo, el vómito y la maledicencia, juicios soeces que abundan en ese módico circo romano aunque sin el gracejo que el ingenio popular suele dejar en las paredes de los mingitorios públicos.

Esta época espera que cada hombre y cada mujer, cada niño y cada anciano, sean ricos o pobres, se transformen en "emisores". ¿De qué? Eso carece de relevancia, puesto que la experiencia inmediata del mundo se ha vuelto tan fugaz como una primera plana de periódico. Y por cierto, que los matutinos debatan la naturaleza de estos sitios informáticos es algo muy natural, puesto que nada hay más parecido a un diario que un blog con pretensiones culturales. Ambos han de ser llenados todos los días.

El blog, al igual que antes la revista de cenáculo, es menos una herramienta generacional que una tradición moderna: hay que hacer algo de ruido allí abajo para que los de arriba hagan lugar a las nuevas generaciones, si es que éstas mismas no son otra cosa que un abuso académico de fechas de nacimiento concordantes. El barullo ha de ser lo más sonoro posible, pues hay gente aún más joven en las gateras exigiendo inclusión social. Quizás por eso la edad de los pregones más entusiasmados por la novedad técnica suele estar más cercana al nicho del cementerio que a la sala de partos del hospital.

Publicado en Diario Clarín el 30 de enero 2008

Casi la mitad de los argentinos no usó jamás Internet.

Si existiera un prototipo de argentino sin contacto con esa red de redes que cautiva a la otra mitad, sería mayor de 50 años y de nivel socioeconómico bajo. Con un perfil un tanto fe menino: el 50,4% de las mujeres no conoce el Explorer -ni hablar del Firefox-, mientras que los vírgenes virtuales masculinos son el 43,9%.

Estos datos fueron revelados por un estudio sobre consumos culturales en el país, encargado por la Secretaría de Medios de la Nación. El tamaño de la muestra fue de 3.020 casos, de todas las regiones. El 47,2% de los encuestados respondió: "No, nunca accedí a Internet".

Al desagregar los datos se observa que hay un corte muy claro por edad: el 75,8% de los mayores de 50 no sabe lo que es un navegador. Sólo el 15,7% de los chicos de entre 12 y 17 años dijo no haber accedido nunca.

El otro corte es de nivel socioeconómico. Cuando apenas el 17,3% de la clase alta no entró nunca a Internet, esto sube al 40,2% en el nivel C2 -clase media, digamos- y trepa al 61,2% en el nivel DE, de menores recursos.

Ahora, de aquellos que sí ingresan, el 86,6% lo hace desde cibercafés. Difícil que sea distinto cuando el 85,7% de los hogares argentinos no tiene conexión a Internet.

Enrique Albistur, secretario de Medios, dice que "el Sistema Nacional de Medición de Consumos Culturales es una herramienta para dar información actualizada y confiable de manera permanente sobre las prácticas culturales de una Nación; es un insumo fundamental para el diseño de políticas públicas".

Si esto fuera así, habría que iluminar los datos para entender qué está pasando con el desarrollo de Internet en el país.

Alejandro Prince, presidente de la consultora Prince & Cooke, despliega tres patas:

El contexto sociocultural. "Mucha gente no sabe qué es Internet, o sabe poco, y no le interesa. Punto".

La infraestructura. "Esta gente suele vivir donde no hay conexión. Tal vez ni señal de teléfono tienen. No llegan ni los proveedores del servicio, ni el Estado. Viven en zonas no rentables".

Los contenidos. "Aunque llegara al pueblito de 100 habitantes de la pampa, a donde Internet no llega porque no es negocio, ¿qué contenidos le está ofreciendo al gauchito que vive ahí? ¿Qué le ofrece que tenga que ver con él?".

Desde CABASE, la cámara que reúne a las empresas proveedoras de servicios de acceso a Internet, lo que hace esta investigación es revelar la brecha digital. Y culpan a la falta de red. "Uno de los grandes impedimentos para llegar a todos lados es el desarrollo de la infraestructura. Una cosa es Buenos Aires y las grandes capitales de provincia. En otros lugares, si llegan, las telefónicas cobran carísimo y en muchos casos donde hay redes de fibra óptica, no tienen la capilaridad suficiente para llegar a los pueblitos", opina Mario Miccelli, integrante de la comisión directiva de CABASE.

Miccelli habla de un déficit de varios gobiernos. "Por normativa, todos los proveedores de telecomunicaciones deben pagar el 1% de su facturación para el Fondo de Servicio Universal, justamente para disminuir estas desigualdades. Recién hace tres meses se empezó a aportar a ese fondo".

De todos modos, el trabajo Indicadores Tecnológicos 2007 de Argentina de Prince & Cooke muestra el crecimiento de Internet en el país: calcula Alejandro Princede 4,2 millones de usuarios en 2002 a unos 17 millones para fin de este año. O de 125.000 clientes de banda ancha en 2002 a 1,5 millón en 2006, más allá de las diferencias de "brechas digitales regionales" de las que habla la experta Susana Finquelievich.

Luis Alberto Quevedo -uno de los directores del trabajo oficial junto con Roberto Bacman- es de los que ve el "vaso medio lleno: Internet ha crecido muchísimo en los últimos dos o tres años, pero requiere de políticas públicas, privadas y del tercer sector". Dice: "El concepto de acceso tiene una dimensión física -se necesita un proveedor del servicio-, otra personal -sea trabajo, escuela, casa o cibercafé- y alfabetización digital -saber usar una PC-. Necesitaríamos hasta un voluntariado social para expandirla".

Ver nota completa diario Clarín: Casi la mitad de los argentinos todavía no navegó por Internet

 

 

Entrega del trabajo final del seminario

Entrega del trabajo final del seminario

Les recordamos que la entrega del trabajo final del seminario es el jueves 29 de noviembre en el Departamento de Comunicación (2do piso) a las 17 horas.

 

 

 

 

 

ViaTurismojoven.com

ViaTurismojoven.com

Luego de las observaciones realizadas en el seminario la semana pasada, y considerando que no hay ningún tipo de comentario posteado al respecto sobre nuestro proyecto, agregamos los puntos que nos faltaron detallar.
En el posteo de la última clase de nuestro trabajo nos faltó mencionar que reforzaríamos la promoción y publicidad de este nuevo sitio (www.viaturismojoven.com.ar, link de acceso directo o desde el interior de la sección turismo de Viarosario.com) con afiches de tipo institucional que se encontrarían en los distintos hostels adheridos a esta nueva campaña que desarrollamos (recordamos que el nuevo link funcionaría como un de Hosting local). Y también se publicarían en distintos puntos estratégicos para el turismo en la ciudad (por ejemplo en la Terminal de ómnibus Mariano Moreno, el Monumento a la Bandera, entre otros).
En los afiches figurarían la dirección de este nuevo Link, las promociones y descuentos mencionados con anterioridad, divulgando que viaturismojoven.com cuenta con una completa agenda turística de la ciudad en donde pueden apreciarse los distintos espectáculos y sitios de interés para este tipo de turista al que apuntamos. Así es que este viajero puede usar este nuevo sitio del ciber espacio como su agenda del día para recorrer la ciudad aprovechando las promociones publicadas o también para planificar su viaje antes del arribo a la ciudad.
Como factor motivacional para la participación de estos usuarios, pensamos en la posibilidad de que puedan publicar fotos y comentarios sobre su estadía en Rosario. Esto puede hacerse desde los mismos hostels en los que se hospedaron. Y de esta manera se daría un nuevo uso de Internet dentro de estas organizaciones, según nuestro trabajo sobre “Las nuevas Tics y los Hostels”, herramientas como Internet se utilizan únicamente para cuestiones personales y su es gratuito.
Para lograr una interacción y participación aún mayor de los usuarios en viaturismojoven.com.ar proponemos la elaboración de un “Ranking de los mejores hostels”, en el cual el turista una vez finalizada su estadía o en su transcurso puedan calificar al lugar donde se hospedó en la relación de: 5 estrellas, 4 estrellas, 3 estrellas, etc.
Esta última propuesta puede funcionar como un medio para persuadir a nuevos turistas que quieran hospedarse y visitar nuestra ciudad.