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Escritura en la web

Escritura en la web

Los siguentes son parte de dos textos que hablan sobre la escritura para la web

Libro: CÓMO ESCRIBIR PARA LA WEB
Bases para la discusión y construcción de manuales de redacción ‘online’

Autor: Guillermo Franco
¡Use la  pirámide invertida!
Internet no solo reivindicó la importancia de la pirámide invertida como la mejor estructura para presentar textos, sino que abrió la posibilidad de que el mismo usuario la construya.
En marzo del 2008, Roy Peter Clark, docente del Poynter Institute, centro de investigación y educación en periodismo con sede en Florida (Estados Unidos), incluyó a la pirámide invertida en un listado de “maravillas del mundo periodístico”. La línea que explicaba la escogencia decía simplemente: “Como las pirámides de Egipto, ha pasado la prueba del tiempo”.
Irónicamente, esta designación se produce en un momento en el que en muchas redacciones del mundo se dice que la pirámide invertida está pasada de moda, desplazada por otras técnicas narrativas –posición absolutamente controvertible–. En algunos casos, el resultado de utilizar estas técnicas narrativas es tan pobre (en esencia, diluir la información), sobre todo en el ambiente online, que nos permitirían hablar de la transición “de la pirámide invertida a la pirámide pervertida”.
Roy Peter Clark bien habría podido incluir a la pirámide invertida en una lista que se denominara “maravillas del mundo online/digital”, porque responde a los requerimientos para presentar contenidos allí.
En este capítulo vamos a ir de la construcción de los textos más simples, estructurados según la definición de pirámide invertida y puestos en una misma página Web, y que son en esencia lineales (herencia del mundo impreso, pero que se desempeñan muy bien online), hasta los más complejos, aquellos que sacan provecho del potencial de enlazamiento de la Web y permiten una lectura no lineal. Al referirnos a ‘simples’ y ‘complejos’ no queremos dar a entender que uno es mejor que el otro, solo hacemos referencia al trabajo que exige del autor/editor elaborarlos. Así mismo, presentaremos el concepto de estratificación de información.
3.1 Definición de pirámide invertida
Utilizar la estructura de pirámide invertida significa comenzar el texto con la información más importante y después ir entregando más en orden decreciente de importancia.
Nielsen describe la estructura de una forma sutilmente diferente: “Comience el artículo diciéndoles a los lectores la conclusión, siga con la más importante información de apoyo y termine dando contexto. Este estilo es conocido como pirámide invertida por la simple razón de que da la vuelta al estilo tradicional de pirámide”.
Melvin Mencher, autor del texto clásico de periodismo ‘News Reporting and Writing’, identifica los siguientes elementos en la estructura de la pirámide invertida:
- La entrada o ‘lead’.
- El material que explica y amplía el ‘lead’.
- Párrafos de contexto.
- Material secundario o menos importante.
(Lead es tomado de la palabra inglesa que significa ‘liderar’ o ‘conducir’: “Es, por tanto, el párrafo inicial que ‘conduce’ tanto al periodista para desarrollar en seguida la información, como al lector en el conocimiento del hecho. Así se constituye en la puerta de entrada a la noticia”, de acuerdo con el Manual de Redacción del periódico ‘El Tiempo’, de Colombia. Otros definen este arranque como la respuesta a las 5 o 6 W (qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué), o parte de ellas.

Para marcar el contraste con otras formas de presentar contenidos, baste mencionar que los artículos científicos se estructuran de forma tal que las conclusiones son lo último que se menciona, luego de numerales tales como la introducción, los objetivos, la justificación, la metodología, etc. De igual forma, cuando una corte de justicia emite un fallo, la decisión se deja para la última página, luego de varias en las que hace lo que llama ‘considerandos’. Cuando uno de estos artículos científicos o decisiones de la Justicia cae en manos de un periodista, el insumo básico para arrancar la versión periodística casi siempre está en la última página, en las conclusiones o en el fallo.

Justificación del uso de la pirámide invertida para presentar contenido en la Web
De acuerdo con Mencher, la pirámide invertida ha persistido porque satisface las necesidades de los usuarios de los medios. “Los lectores desean saber qué pasa tan pronto la historia comienza a desenvolverse. Si es interesante, prestarán atención. De otra forma, se irán a otra parte. La gente está muy ocupada para detenerse sin ninguna recompensa”, dice. Aunque Mencher no hizo esta afirmación en la versión original de su libro para referirse a textos escritos para Internet sino a impresos, esta forma de presentación de contenidos es la que más se ajusta al ambiente digital y satisface las necesidades de los usuarios, tanto en páginas de inicio, resultados de búsquedas y canales RSS, como boletines enviados a través de correo electrónico.
El origen de la pirámide invertida se asocia con la invención del telégrafo, en 1837 y la preocupación de que la transmisión pudiera cortarse. Se trataba de entregar el mensaje lo antes posible. Una lógica similar funciona en la Web: la idea es que en el instante (menos de un segundo, según el EyeTrack III) que un título capte la atención del usuario, éste sea lo suficientemente elocuente para decirle de qué es la información o historia (aquí incluimos el audio y video, que normalmente son presentandos por líneas de texto), para ver si vale la pena leerla, verla u oírla haciendo clic en el enlace.
“La escritura en pirámide invertida es útil para los periódicos porque los lectores pueden parar en cualquier momento y conseguirán aún las partes más importantes del artículo”, decía Jakob Nielsen en el trabajo de 1996 ‘Pirámides invertidas en el ciberespacio’, ‘Inverted Pyramids in Cyberspace’ (http://www.useit.com/alertbox/9606.html). “En la Web, la pirámide invertida llega a ser incluso más importante, ya que sabemos por varios estudios que los usuarios no hacen ‘scroll’ (desplazamiento vertical de la pantalla), así que a ellos muy frecuentemente se les deja leer solo la parte superior del artículo. Los usuarios muy interesados harán ‘scroll’, y estas pocas almas motivadas encontrarán la base de la pirámide y obtendrán la historia completa en todo su detalle”, agregaba.
En 1997, sin embargo, Nielsen revaluó esta afirmación en el trabajo ‘Cambios en la usabilidad Web desde 1994’, ‘Changes in Web Usability Since 1994’ (http://www.useit.
com/alertbox/9712a.html). Allí decía: “En 1996, dije que “los usuarios no hacían scroll”. Eso era cierto en ese momento: muchos, si no la mayoría, de los usuarios solo miraban la parte visible de la página y raramente hacían ‘scroll’ debajo del pliegue (primer pantallazo). La evolución de la Web ha cambiado esta conclusión. A medida que los usuarios experimentaron más con páginas con ‘scroll’, muchos de ellos comenzaron a hacerlo. (Sin embargo), es todavía una buena guía asegurarse de que la información más importante aparezca sobre el pliegue y evitar las páginas demasiado largas”.

 Nivel básico de utilización de la estructura de pirámide invertida: texto lineal colocado en una misma página Web
La estructura de textos según la definición de pirámide invertida expuesta en el numeral 3.1 ha sido usada por años por los periódicos, y puede ser capitalizada –con ajustes relativamente menores– en el ambiente online.
El nivel más básico de utilización implica simplemente la ubicación del texto (desarrollado según la estructura de pirámide invertida) en una misma página Web.
Este nivel supone –como en el texto impreso– la estructura lineal del texto.
En su trabajo ‘Los cinco elementos de la narrativa digital’, Nora Paul y Cristina Fiebich definen la no linealidad como la posibilidad ofrecida al usuario de alterar el orden de acceso al contenido. “Si el usuario puede alterar el orden de acceso –el orden en el cual la historia es contada–, --el contenido es no lineal. El contenido no lineal puede ser movido a discreción del usuario. El usuario determina el orden de la narrativa; él puede escoger comenzar en más de un lugar, y puede saltarse una o más secciones de la historia, de acuerdo con lo que decida. Cada segmento de la historia es una historia en sí misma. Las historias no lineales están diseñadas con la exploración individual en mente”.
Los textos que publica el periódico impreso casi siempre son creados para su lectura lineal. “El contenido lineal se mueve en un orden predeterminado y no hay nada que el usuario pueda hacer para alterar ese orden”, dicen Paul y Fiebich. Pero,
ocasionalmente, un editor o redactor fragmentan el texto impreso en unidades menores (temas o subtemas), que son presentadas en la página de papel a través de una nota introductoria o nota central.
La palabra ‘básico’ dentro de la definición de este nivel hace referencia al trabajo (mínimo) que se le exige al autor/editor para presentar el contenido. No pretende descalificar esta forma de presentación, pues es muy eficiente y, en muchos casos, la más recomendada (la longitud del texto es uno de los parámetros para decidirse por ella). De hecho, es en este nivel en el que está la mayoría de los sitios Web de periódicos.
Pirámide invertida, nivel básico de utilización
El lead: ¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿cuándo? ¿Cómo? ¿Porqué?
La información más importante va primero
Cuerpo
Desarrolle su ‘gancho’ noticioso con información de apoyo, entrevistas, vistazos o referencias
A medida que la historia se desenvuelve, sus detalles deberían a llegar a ser menos y menos importantes
Referencia: http://www.delawarenationalguard.com/upar/images/invertedp.gif
Este es otro modo de visualización de la estructura de pirámide invertida, a la que remite el enlace del artículo del Poynter sobre las maravillas del mundo periodístico. Î 56 ∂ CAPÍTULO 3 CÓMO ESCRIBIR PARA LA WEB
La estructura de pirámide invertida en este nivel exige del autor/editor esencialmente un ejercicio de jerarquización de los elementos de la información, define la importancia relativa de cada uno de ellos, lo que le permite ubicarlos dentro de la página Web en orden decreciente de importancia. Esta es obviamente una valoración subjetiva del autor/editor.


Criterios de longitud de textos en el ambiente online

Uno de los criterios que tiene el autor/editor para definir cuál de los niveles de utilización de la pirámide invertida adopta es la longitud de los textos, bien sea total o de subtemas definidos.
No tiene sentido dividir temáticamente un texto muy corto, así como tampoco lo tiene mandar al usuario a ver el desarrollo de un subtema en una página diferente cuando esta apenas tiene dos o tres párrafos.
Desde las primeras investigaciones, los expertos han recomendado escribir en forma más breve para las pantallas de computador, dado el cansancio que estas provocan en los usuarios. La recomendación fue reforzada por investigaciones como la del Eyetrack II (ver capítulo 1), que encontró que las historias cortas eran tres veces más vistas que las largas.
El parámetro de brevedad es algo subjetivo; sin embargo, algunos autores llegan al extremo de sugerir número de palabras por pantallazo. Crawford Kilian, autor del libro ‘Writing for the Web’, por ejemplo, habla de ‘pedacear’ o romper la información en segmentos que no tengan más de 100 palabras, de forma tal que cada palabra dentro de un ‘pedazo’ sea visible en un pantallazo.
Otros autores, como Jakob Nielsen, al principio, recomendaban escribir “no más del 50 por ciento de lo que hubiera empleado para decir lo mismo en una publicación impresa”.
Muchas veces, el 50 por ciento de un texto dado es aún largo, por lo que es relevante la pregunta: ¿no existe un parámetro más objetivo para definir qué es un texto largo
y qué es texto corto? En el trabajo titulado ‘Artículos cortos versus artículos largos como estrategia de contenido’, ‘Long Vs. Short Articles as Content Strategy’, (http://www.useit.com/alertbox/content-strategy.html), de noviembre 12 de 2007, el mismo Jakob Nielsen da algunas pistas:
- Artículos cortos: 600 palabras. Su lectura toma 3 minutos, asumiendo 200 palabras por minuto.
- Artículos largos: 1.000 palabras. Su lectura toma 5 minutos, también asumiendo 200 palabras por minuto.
En ese mismo artículo, Nielsen dice que un texto largo podría contener más información, pero podría tomar demasiado tiempo leerlo, por lo que los usuarios abandonarán el sitio y buscarán piezas más cortas, más fáciles en otro lugar. Es decir, recalca, “lo importante es la relación costo beneficio”. El costo está medido por la cantidad de tiempo que toma leer un artículo. “Para una Intranet, esto sería un costo directo en dinero, porque estamos pagando a los empleados por cada minuto que gastan leyendo cosas durante sus horas de trabajo. Para un sitio Web, el tiempo es un costo indirecto, porque a los usuarios no se les paga por navegar. Aún así, la vida es demasiado corta, y usted solo tiene algunas horas al día. Incluso si a los usuarios no se les paga, ellos son concientes de su tiempo y no les gusta desperdiciarlo. (...) Si la gente está navegando un sitio de noticias o leyendo un sitio de entretenimiento, las unidades de beneficio representarían la cantidad de disfrute que consiguen de cada página”.
En ese artículo, Nielsen crea modelos en los que asigna valores en unidades de beneficio y llega a la conclusión de que “la gente prefiere leer artículos cortos”, algo que ha planteado repetidamente a través de varias investigaciones y estudios.
Sugiere la mezcla de textos cortos y textos largos para usuarios con expectativas diferentes, o el mismo usuario con expectativa mixta (encontrar contenido corto y largo). Así mismo, insiste en el hipertexto para ofrecer información en profundidad.
Si el autor/editor considera que Internet es simplemente un canal de distribución de contenidos, puede publicar los textos tal como fueron concebidos
para las publicaciones impresas, sin los ajustes necesarios para facilitar su lectura en computador y sin recortar su longitud. Así lo hacen muchos sitios que, simplemente, desean alcanzar una mayor audiencia o una audiencia global.
Por el contrario, si el autor/editor quiere sacar máximo provecho del medio, este debe propender por entregar el máximo de información en el mínimo de palabras. Tomando declaraciones de Kilian, cada oración, cada frase, cada palabra tiene que luchar por su vida.


Estratificación de información en el ambiente Web
En su libro ‘Manual del redactor de Internet’ (‘The Internet Writer’s Handbook’), Martha Sammons define la estratificación (layering, en inglés) como “la técnica de comenzar con información general y luego suministrar enlaces a más detalle e información suplementaria. La estratificación es también llamada revelación progresiva. Esencialmente, se hace un acercamiento a los detalles. La estratificación es uno de los beneficios que ofrece el hipertexto”. Este concepto será usado repetidamente en este manual, en especial en el capítulo que habla de la ruptura de la uniformidad del texto.
El autor/editor puede crear cuantas capas o estratos de información quiera sobre un mismo tema. Los estratos más profundos de información pueden, o no, estar escritos según la estructura de pirámide invertida. Si está bajo el control del autor/editor, es deseable que así sea. La información de contexto larga y detallada puede ser visualizada, así, como una capa más profunda de información
“El periodismo (en realidad, la forma de escribir) en la Web es definitivamente diferente del periodismo impreso. Por ejemplo, en el caso de estudio de Digital Ink del Washington Post, Melinda McAdams advierte que los periódicos online dejan disponibles los artículos por años. Esto de nuevo significa que los escritores pueden enlazar a los viejos artículos en lugar que tener que resumir y repetir información de contexto en cada artículo. También, como advirtió Sam Vincent Meddis, es posible enlazar a materiales de contexto completos y construir círculos de enlaces a múltiples tratamientos de un tema”, dice Nielsen en el artículo ‘Pirámides invertidas en el ciberespacio’, ‘Inverted Pyramids in Cyberspace’, (http://www.useit.com/alertbox/9606.html), de 1996.
En el artículo ‘¡Sea sucinto! –Escribir para la Web–’, ‘Be Succinct! -Writing for the Web-‘ (http://www.useit.com/alertbox/9703b.html), de 1997, el mismo Nielsen explica en otras palabras la lógica detrás del concepto de estratificación: “Acorte el texto sin sacrificar profundidad de contenido dividiendo la información en múltiples nodos conectados por enlaces de hipertexto. Cada página puede ser breve y, sin embargo, el hiperespacio (ciberespacio) puede contener mucha más información de la que sería viable en un artículo impreso. Información de contexto larga y detallada puede ser relegada a páginas secundarias; similarmente, información de interés de una minoría de lectores puede ser ofrecida a través de un enlace sin castigar a aquellos lectores que no la desean”.
El concepto de capas o estratos de información se puede usar en cada uno de los niveles aquí expuestos.
Un concepto similar fue propuesto por Robert Darnton en su ya clásico ‘La nueva era del libro’ (The New Age of the Book’, ‘The New York Times Review of Books’, 1999), (http://www.nybooks.com/articles/546) y que es digno de mención porque propone capitalizar el potencial de la Red para estructurar los textos.
“En lugar de llenar el libro electrónico, pienso que es posible estructurarlo en capas organizadas como una pirámide. La capa superior –dice- podría ser un relato conciso del tema, disponible quizás en libro de pasta blanda. La próxima capa podría contener versiones expandidas de diferentes aspectos del argumento, no arreglados secuencialmente
como en una narrativa, sino como unidades independientes que desemboquen en la historia superior. La tercera capa podría estar compuesta de documentación, posiblemente de diferentes clases, cada una empezando por ensayos interpretativos. Una cuarta capa podría ser teórica o historiográfica, con selecciones de investigaciones previas y discusiones de ellas. Una quinta capa podría ser pedagógica, que consista en sugerencias para discusión en clase y un modelo de programa de clase. Una sexta capa podría contener informes de los lectores, intercambios entre el autor y el editor, y cartas de los lectores, quienes podrían proveer un creciente cuerpo de comentarios mientras el libro pasa por diferentes grupos de lectores. Un nuevo libro de esta clase produciría un nuevo tipo de lectura. Algunos lectores podrían estar satisfechos con un estudio de la narrativa superior. Otros podrían también desear leer verticalmente, persiguiendo varios temas más y más profundos en los ensayos y documentación de apoyo. Otros podrían navegar en direcciones impredecibles, buscando conexiones que se ajusten a sus propios intereses o remodelar el material en construcciones propias. En cada caso, los textos apropiados podrían ser impresos y delimitados de acuerdo con las especificaciones del lector. La pantalla de computador sería usada para muestreo y búsqueda, mientras que la lectura concentrada de largo plazo tendría lugar por medio del libro impreso convencional o el texto descargado”.
Ilustremos el concepto de estratificación usando los enlaces a través de un ejemplo:
El Plan Colombia en un texto podría ser descrito simplemente como:
“El Plan Colombia es un ambicioso y controvertido proyecto que fue concebido con el propósito general de disminuir el tráfico de drogas y resolver el actual conflicto armado que vive Colombia, por medio de la ayuda de Estados Unidos” (Wikipedia). Esta forma de hacerlo es lo que el periodista colombiano Daniel Samper Pizano describe como CMI: Contexto Mínimo Indispensable.
Las palabras Plan Colombia podrían ser destacadas como un enlace que introduce a otro nivel de información, o segundo estrato, en el que el usuario encuentra un artículo periodístico completo explicando a fondo qué es el Plan Colombia. Allí, podría encontrar sobresaliente como un enlace la palabra ‘documento’, que lo llevaría
a un tercer nivel o estrato de información, que contiene el texto oficial de 80 o más páginas que describe el Plan.
Solo los usuarios interesados en profundizar en lo que es el Plan Colombia ingresarían a esos estratos de información.

El futuro del texto en Internet

El experto en usabilidad Web Jakob Nielsen ha dicho por más de una década que escribir para la Web es diferente que hacerlo para los impresos. Nielsen ha promovido el uso de la pirámide invertida, los párrafos cortos, los listados, los intertítulos y el hipertexto. Sin embargo, aunque algunas de estas guías coinciden con las enseñanzas periodísticas tradicionales, no todos los periodistas las conocen o las usan en Internet, y algunos las rechazan totalmente.
Pero en la Web, 10 años son una eternidad. Y nuevas preguntas han surgido. Con la creciente importancia del audio y el video, ¿cuál es futuro del texto en Internet? ¿Perderán vigencia las pautas para escribir para la Web cuando los problemas de resolución de las pantallas de computador sean eliminados? ¿La pirámide invertida mata la creatividad para contar historias?
Estas y otras preguntas relacionadas con el futuro del texto en Internet fueron respondidas por Chris Nodder, especialista en Experiencia de Usuario y líder en escritura
web para Nielsen Norman Group, la compañía de consultoría de Jakob Nielsen.
Cuando Nielsen decía en su libro ‘Usabilidad, diseño de sitios Web’ que “el contenido es el centro de atención de los usuarios; es la razón por la cual se conectan y la primera cosa que miran cuando cargan una nueva página”, obviamente estaba hablando del texto. Años después, en el 2000, la investigación de Eyetrack (II) mostró que los lectores online preferían el texto, y el Eyetrack III encontró que “el texto domina las pantallas de PC –tanto en el orden en que es visto como en el tiempo gastado en él–“. Con la disponibilidad de mejores conexiones a Internet, ¿cree que ahora estas afirmaciones conservan su validez? ¿Cree que esto pueda cambiar en el futuro cercano? Quiero decir, ¿el audio y el video van a ser el nuevo centro de atención de los usuarios? ¿Día tras día, el texto va a ser menos importante en Internet?
El audio y el video son medios atractivos porque con frecuencia los diseñadores sienten que pueden llevar su mensaje mejor con imágenes en movimiento o narración. Sin embargo, todavía es muy difícil buscar cualquiera de esos contenidos, lo que significa que el texto sigue siendo el medio más importante, si se trata de buscar información. En un ambiente de negocios, seguimos viendo usuarios muy irritados por el audio –especialmente el que no es anunciado– y frustrados cuando el contenido de video no les permite ‘escanear’ (ojear) la parte del mensaje que más les importa. A este respecto, medios ‘más ricos‘ realmente resultan ser ‘más pobres‘ que el texto porque son esencialmente formatos lineales, sincrónicos. Los textos, de otro lado, pueden ser ojeados (escaneados), segmentados, resumidos y reutilizados (traducidos, formateados, enlazados, transmitidos) mucho más fácilmente que el contenido de audio y video.
Eso no quiere decir que el audio y el video sean inherentemente malos. Ambos tipos de contenido pueden ser instructivos, y ambos pueden ser usados como entretenimiento. Hasta ahora estamos comenzando a ver la adopción y transformación de estos formatos de contenido que fueron tradicionalmente emitidos por la TV y la radio. Tomará algún tiempo para que estos medios alcancen el nivel de
integración online que en la actualidad tiene el texto. Es más probable que aumenten en lugar de que remplacen la necesidad del texto.
El video y el audio podrían llegar a dominar ciertos dispositivos. Es difícil usar un teléfono móvil para leer artículos noticiosos, pero muy fácil de usar como una pantalla de TV en miniatura. Leer mientras se conduce es peligroso, pero los ‘podcasts’ pueden mantener al conductor al día con su información favorita. Por el momento, sin embargo, está aun más allá de las capacidades de los usuarios hacer que estos escenarios les funcionen. En nuestros estudios, incluso los adolescentes –vistos típicamente como adoptadores tempranos– se confundieron con los pasos requeridos para hacer que el contenido funcionara en sus PC, y aun más para transferir el contenido a otros dispositivos.
En el 2000, en su libro ‘Usabilidad, diseño de sitios Web’, Nielsen dijo: “El problema de legibilidad en pantalla será resuelto en el futuro, ya que se habrán inventado pantallas con 300 dpi de resolución, con lo que se podrá leer como en el papel. Estas pantallas son actualmente muy costosas (los monitores de gama alta tienen cerca de 110 dpi), pero estarán disponibles para los computadores de gama alta en el año 2002 y para su uso generalizado, cinco años después”. ¿Esto significa que sus recomendaciones para escribir para Internet no van a funcionar cuando los problemas de calidad de la imagen estén resueltos?
Existe una diferencia entre monitor y contenido. Hacer un texto más fácil de leer en un monitor es solo parte del problema. Un tema más grande y complejo es decidir qué escribir en primer lugar. Las técnicas de buena escritura nunca pasarán de moda. De hecho, incluso las publicaciones en papel se pueden beneficiar de las mismas guías que sugerimos para crear contenido Web.
Estas guías incluyen:
- Usar la pirámide invertida (comenzar con las conclusiones).
- Escribir resúmenes o sumarios para el contenido más extenso.
- Decir qué preguntas responde un artículo.
- Crear pequeños segmentos de contenido con una o dos ideas en cada uno de ellos.
- Agrupar el contenido parecido.
- Escribir títulos, encabezados y sumarios originales.
- Hacer listados, no párrafos (los listados con viñetas y el espacio en blanco pueden romper el bloque de texto).

Las guías que hemos publicado están basadas en las tareas de los usuarios, no en los medios o formatos que ellos usan para su lectura. Aunque estos medios pueden tener algún impacto, la tarea es lo importante. A menos que alguien esté leyendo
solo por entretenimiento, es muy probable que desee estructura en el contenido, y querrá saber si vale la pena continuar leyendo la pieza (¿contiene la información que requiere?). Sin buena escritura, los usuarios no podrán responder estas preguntas.
En una de las columnas de Nielsen, Alertbox, él escribió sobre las ‘Ideas erradas sobre la usabilidad’. Una de aquellas ideas erradas, de acuerdo con él, es: ‘La usabilidad mata la creatividad’. Aunque él ha respondido esta crítica en relación con el diseño Web, en muchas salas de redacción alrededor del mundo, los periodistas también dicen que sus guías –particularmente aquellas que estimulan el uso de la pirámide invertida– matan la creatividad, porque existen otras formas de contar historias (usando texto) diferentes de la pirámide invertida. ¿Tiene alguna respuesta para ellos? ¿Piensa usted que los periódicos deberían usar la pirámide invertida en sus páginas de inicio, pero los textos originales (textos impresos, sin la pirámide invertida), en las páginas interiores de sus sitios Web?
Hay muchas formas de historias, y muchas formas de contarlas. Me molestaría que mi novelista favorito escogiera el estilo de escritura de la pirámide invertida para cada libro –hacer saber el desenlace en el primer párrafo casi nunca es el propósito de ese tipo de literatura.
Si me acomodara en mi silla favorita un domingo por la mañana con el periódico de fin de semana, esperaría encontrar algo más extenso, artículos editoriales que tomen su tiempo para llegar a lo que quieren decir, mientras se entretejen en nuevos temas y datos a medida que avanzan. Sin embargo, cuando me siento en un computador deseando ojear rápidamente las principales historias, agradecería la brevedad y concisión en la escritura.
Sin embargo, alejémonos de la preferencia personal y acerquémonos a los datos que hemos recogido de nuestros estudios de usabilidad. Encontramos que cuando los usuarios están orientados hacia la realización de tareas (cuando están tratando de
encontrar información o resolver un problema), casi el 80 por ciento de ellos hojea (escanea) la página en busca de la información relevante. Muchas de las guías que hemos sugerido están orientadas a satisfacer estas necesidades de los usuarios. La pirámide invertida, la agrupación, la jerarquía, etc., contribuyen a ojear rápido el texto para encontrar la porción relevante. Los usuarios solo leerán toda la historia cuando estén altamente motivados a conseguir la información, cuando la meta sea conseguir información extendida, por ejemplo un informe, o cuando estén seguros de que han localizado la información que desean.
Leer por placer o entretenimiento es obviamente una tarea diferente. Sin embargo, yo les preguntaría a los periodistas si sienten que sus sitios web son actualmente usados con este propósito. Nuestra investigación sugiere otra cosa. También les preguntaría a los periodistas si ellos prefieren conservar su texto impreso porque sienten que es su mejor trabajo, o si lo conservan porque no se sienten lo suficientemente creativos para reescribir para su audiencia online, quienes le dan al artículo un conjunto diferente de expectativas.
Aunque la teoría básica sobre cómo escribir para Internet viene del mundo periodístico (esencialmente, el uso de la pirámide invertida), algunas personas dicen que ese mundo (los sitios web de periódicos) no es el mejor ejemplo de usabilidad (bloques continuos de texto, no escaneable, mal uso del hipertexto para partir informaciones largas en múltiples páginas). ¿Continúa pensando que la mayoría del contenido en Internet es ‘shovelware’ (palabra que describe contenido tomado de cualquier fuente y puesto en la Web sin tener en cuenta su apariencia o usabilidad)? ¿Qué necesitan los sitios Web noticiosos para mejorar su usabilidad?
Nuestra teoría básica sobre cómo escribir para Internet viene de la investigación acerca de cómo leen en línea los usuarios. Nuestras recomendaciones, desarrolladas a partir de esta investigación, son con frecuencia las mismas del mundo periodístico porque hemos encontrado que las habilidades periodísticas sólidas con frecuencia se trasladan bien en contenido online legible. Claro, no todos los periodistas son buenos
periodistas, e incluso los buenos periodistas pueden no tener control sobre cómo se despliega su trabajo en la Red. Aquellos buenos periodistas podrían haber escrito de forma muy diferente si hubieran considerado que su audiencia primaria son los navegantes de la Web en lugar de los suscriptores de periódico.
Lo que hemos encontrado consistentemente es que cualquier técnica de escritura que dé guías a los lectores les puede ayudar a comprender. Estas guías pueden ser sumarios, títulos, texto en negrita o enlazado, listas o una de muchas otras herramientas que son enseñadas a los periodistas. Las mismas reglas aplican para otro contenido Web, como los artículos de una enciclopedia o las descripciones de producto. Típicamente, la ‘metatarea’ de los usuarios es la misma en cada caso: encontrar el bloque relevante de texto, luego encontrar la información requerida dentro de este bloque. Los creadores de contenido deben evitar la noción egoísta de que a los visitantes de un sitio Web les importa su prosa. Los visitantes son orientados a metas, les importa mucho más la facilidad con la cual pueden extraer la información de la página. Aunque esto puede no parecer inicialmente ‘sexy’ para los aspirantes a generadores de contenido, la diferencia entre la escritura Web pobre y la buena es tan grande que puede ser con frecuencia el principal factor diferenciador entre dos sitios.
En 1997, de acuerdo con la investigación de Nielsen, la mayoría de los usuarios tiende a ojear (escanear la página). En el 2005, él publicó una columna sobre los ‘Usuarios con bajo nivel de alfabetización’, en la que presentaba una nueva investigación que mostraba que estos usuarios deben leer el texto palabra por palabra, no ojearlo. ¿Cambia esta investigación alguna de sus guías previas sobre cómo escribir para Internet?
Alrededor de uno de cada cuatro adultos de Estados Unidos lee al nivel de quinto grado (10-11 años) o inferior. Estos usuarios están motivados a NO leer. En todo caso, las guías que hemos publicado son incluso más importantes para este grupo. Cargar cada historia, cada párrafo, cada frase con la información importante hará que haya más probabilidad de que su mensaje sea recibido.
Tome, por ejemplo, esta lista de guías de escritura:
- Use páginas, párrafos, oraciones y palabras cortas.
- Defina palabras en contexto (no use ventanas flotantes o definiciones que aparezcan cuando pase el ratón por encima).
- Haga que los nombres de los enlaces lleven información (el enlace de texto debería describir lo que el usuario conseguirá si da clic).
- Use gráficas que apoyen un mensaje y cuenten una historia.
- Agregue enlaces al final de las páginas para guiar al usuario al contenido deseado. Cree una ruta de información lineal.
¿Cuántas de estas son específicas para los usuarios con bajo nivel de alfabetización? Todas se aplican globalmente; sin embargo, están específicamente enfocadas a escribir para este grupo.
Los creadores de contenido tienen muchas oportunidades para satisfacer a los lectores existentes y además hacer su texto más accesible a otros grupos de usuarios. No es útil hacer suposiciones acerca de que los usuarios con bajos niveles de alfabetización son ‘estúpidos’ –algunos pueden tener bajos niveles de educación, pero otros pueden ser más viejos, pueden tener ciertos defectos cognitivos, o pueden leer el idioma del texto como una segunda o tercera lengua. Esto es especialmente cierto en la comunidad de investigación. Escribir con estos grupos en mente puede hacer un artículo más fácil de leer para cualquier individuo.
En el artículo acerca del patrón en F (Las visualizaciones del Eyetrack muestran que los usuarios con frecuencia leen las páginas Web en un patrón en forma de F: dos líneas horizontales seguidas por una vertical), Nielsen refuerza sus guías sobre cómo escribir para Internet. En términos de diseño, incluso para los sitios Web de periódicos, ¿recomendaría –usando sus mismas palabras de Nielsen– “ubicar el contenido importante en una sola columna principal, de forma tal que los usuarios no tengan que escanear la página y escoger elementos de diseño en un arreglo bidimensional”? La mayoría de los sitios Web de periódicos esparce el contenido en la página, en un patrón que no es fácil describir como una forma en F.
Muchos sitios web de periódicos ubican el contenido en la página de inicio en pedazos por toda la página. Sin embargo, típicamente no hacen esto en las páginas de los artículos. En sus páginas de inicio, la aproximación multicolumna funciona si los encabezados para cada sección se pueden escanear separadamente del contenido. Esto tiene el efecto de convertir los encabezados en una lista, pero requiere más esfuerzo escanear (ojear) esta lista que leerla en forma descendente en una sola columna. Usted podrá notar que varios sitios de noticias están adoptando cada vez un modelo de enlace único por historia (cnn.com, por ejemplo), en el cual la página de inicio abre con una historia y provee enlaces a otras que se desarrollan en sus propias páginas.
En últimas, la legibilidad y la usabilidad deben ser incorporadas en un diseño junto con otras consideraciones, tales como los ingresos publicitarios, las filosofías de negocios, etc. Sin embargo, los usuarios solo tolerarán cierta degradación en la usabilidad antes de que vayan a buscar contenido en otra parte. Tiene mucho sentido desde la perspectiva de negocio evaluar la página de inicio y las páginas internas para la legibilidad con el fin de optimizar la comprensión y ayudar a determinar el diseño final.







Webnoticia: propuesta de modelo periodístico para la WWW


Autor: Joao Canavilhas
 
Investigaciones sobre hipertextualidad

La hipertextualidad, entendida en su forma más simple como la capacidad
de interconectar nodos a través de enlaces, es una de las
promesas de periodismo on line identificados por Nora Paul (2005). El
cómo, cuándo y dónde enlazar son tres variables inherentes a la hipertextualidad,
destacándose en este sistema el término “enlace”, el elemento
que permite la conexión entre nodos. ¿Y qué es un enlace?
El término enlace se refiere a la unión entre nodos y secciones (Codina,
2003), al elemento que relaciona documentos, al eje de los modelos
hipermedia (Edo, 2003). En resumen, los enlaces son los elementos
nucleares en la redacción para la Web. Por su importancia en el estudio
de la hipertextualidad, varios autores (Trigg, 1983; Codina, 2003; Schmidt,
2004) han propuesto diferentes tipologías o criterios para calificar
los enlaces. Por ejemplo, Codina (2003) hace una síntesis de criterios
para el análisis de enlaces hipertextuales, proponiendo simultáneamente
clases de enlaces relacionados con esa misma tipología.
1. Criterio de recorrido: se refiere al tipo de camino de lectura sugerido
por los enlaces. Dentro de este criterio se encuentran los
enlaces secuenciales, cuya función es mantener la cohesión del
nodo de información, y los enlaces no secuenciales, cuya función
es permitir que el usuario pueda acceder a nodos de información
más profundos sin tener que seguir un recorrido de lectura previamente
definido por el autor del contenido.
2. Criterio lógico: respecta a las reglas base de enlazamiento. Este
criterio tiene dos clases de enlaces: los estructurales (enlaces que
siguen un principio definido por el autor del documento), y los
enlaces semánticos (cuya característica es la ligazón significante
entre la palabra enlazada y el nodo de información adonde se
enlaza).
3. Criterio de grado: relacionado con la cantidad de nodos enlazados.
El criterio presenta tres clases de enlaces: los 1:1, nodo con
un sólo enlace que se liga a un sólo nodo; los enlaces 1:N, un nodo
con más de un enlace a varios nodos; los enlaces N:1, varios
nodos con enlaces a un mismo nodo.
4. Criterio de exploración: este criterio se refiere al tipo de navegación
que proporciona. Las clases incluidas en este criterio son los
enlaces incrustados (enlaces marcados desde las palabras del nodo
de información) y enlaces superpuestos (conexiones ofrecidas
a partir de un menú lateral o al final del nodo de información).
5. Autoría (quién define el enlace): Dentro de este criterio existe
la clase de enlaces de autor (los habituales enlaces existentes en
el nodo) o los de lector (enlaces relacionados con los recorridos
del usuario que guarda los documentos que le interesan en las
bookmarks).
6. Conmutación: forma de evolución entre el nodo inicial y el nodo
final: las clases en este criterio son los enlaces de substitución
(cambio de nodo en nodo en la misma ventana) y enlaces de superposición
(cuando un nuevo nodo abre una nueva ventana que
se sobrepone a la inicial).
Cada una de estas clases de enlaces definidas por Codina (2003),
que no son autoexcluyentes, representa elementos importantes en la
evaluación de los impactos de la hipertextualidad en los usuarios, porque
tienen una ligazón fuerte con la arquitectura de la webnoticia; es
decir, con la forma como se organizan los nodos de información en una
noticia.
Además de la arquitectura de la noticia, y porque el elemento de
ligazón son los enlaces, cuando se habla de hipertextualidad se habla
obligatoriamente de la usabilidad de los enlaces, abarcando aquí cuestiones
relacionadas con la forma de destacarlos y dónde ubicarlos en
un texto.




Investigaciones sobre integración de contenidos multimedia

Analizados los posibles obstáculos a la integración de multimedia
en un contenido Web, se mantienen las cuestiones iniciales de Sundar
(2000), cuando pregunta si lo multimedia suma algún valor añadido a la
información on line. Tomando como marco el paradigma multimedia
(Hoogeveen, 1997) se puede decir que sí, que la incorporación de multimedia
en un sistema de información genera evaluaciones positivas por
parte de los usuarios, siempre que el sistema presente altos niveles de
interactividad, usabilidad y congruencia, y siempre que los contenidos
multimedia sean adecuados al objetivo final del producto multimedia.
Las conclusiones de la investigación de Hoogeveen (1997) han sido
aplicadas a la enseñanza multimedia, ventas y marketing, pero no han
incluido el caso del webperiodismo, con lo que interesa investigar si
lo mismo ocurre con la inclusión del vídeo, audio e infografía en la
noticia.

Integración de imagen en movimiento (vídeo)
Con índices de penetración superiores al 90% en los países desarrollados,
la televisión impuso un lenguaje que los consumidores reconocen
como el más potente. Babin (1993) considera que la diferencia
fundamental entre los lenguajes escrito y audiovisual es que la escritura
tiene la labor de funcionar sólo como intermediario del cuerpo, mientras
que el lenguaje audiovisual ofrece expresión a ese mismo cuerpo.
“En una novela, yo imagino. En el audiovisual lo veo, es como si estuviera
en el lugar” (Babin 1993, p. 111). Esto supone una predisposición
de los usuarios para valorar la integración del vídeo en la webnoticia,
pero de esta integración resulta un producto periodístico con características
muy diferentes del producto audiovisual habitual en la televisión.
En sitios como cnn.com, bbc.com o elpais.com, verificamos que
el vídeo no está integrado en la noticia, y se resume a un elemento valorativo.
Los clips no son más que una noticia de televisión en formato
reducido, por lo que no podemos hablar de un lenguaje nuevo cuando
lo que se ofrece al usuario es una simple compresión de un contenido
ya existente, manteniendo su lenguaje periodístico original.
Vilches (1984), considera que gran parte de las fotografías de prensa
son informativas, mientras que en televisión la imagen informativa
es sólo una pequeña parte de las imágenes exhibidas. Además, mientras
las fotos ocupan tan sólo una parte de una superficie -el papel- en
Investigaciones sobre integración de contenidos multimedia 171
la cual domina el texto verbal escrito, en la televisión todo el monitor
es imagen y el texto verbal -escrito u oral- es sumamente secundario.
Este dominio de la imagen favorece una información televisiva con un
lenguaje más espectacular. El efecto espectáculo ocurre no sólo por
cuestiones técnicas -imagen real en movimiento- como por el recurso
al elemento directo. Dicho de otra forma, “la noticia es tanto más noticia
cuanto más fiel y exactamente reproduzca la realidad” (Desantes,
1976, p. 60). Es justo en esta fuerza audiovisual donde reside el poder
de la información televisiva, un poder que puede sumar un valor
añadido a la webnoticia siempre que el vídeo se presente integrado.
Sin embargo, lo que representa una ventaja cuando un contenido
se presenta en su soporte natural, puede asumirse como desventaja en
otro soporte, como demuestran los muchos fracasos de programas de
radio que al pasar a un formato televisivo no han conseguido las audiencias
que tenían en la radio. La integración del vídeo en la webnoticia
corre ese mismo riesgo de ser interpretada por los usuarios como un
contenido que no está en su “ambiente natural”, generando opiniones
negativas con relación a los sitios web informativos que incluyen este
tipo de contenidos multimedia. Sundar (2000) plantea la hipótesis de
que esta percepción negativa sea consecuencia de la calidad de los materiales
audiovisuales utilizados pero acaba por rechazar esta hipótesis
por no haber identificado ningún problema en los contenidos audiovisuales
que además, habían sido producidos por especialistas, como
CNN y MSNBC. Aun así, Sundar destaca que esa percepción puede ser
consecuencia de la baja calidad técnica de los contenidos que, cuando
se comprimen, pierden calidad audio y de imagen, algo que no ocurre
en los textos y fotos de prensa. En nuestra opinión, esta podrá ser una
razón, no solamente por las cuestiones técnicas, sino también porque la
apropiación de contenidos de otro medio sin adaptaciones al nuevo medio
genera este tipo de percepciones. Al utilizar clips de vídeo iguales a
los utilizados en la televisión se ha hecho una yuxtaposición de contenidos,
es decir, se ha introducido el lenguaje de un medio -la televisiónen
un nuevo soporte -la Web- lo que podrá haber condicionado los resultados
al conducir a los participantes a realizar una comparación entre
soportes, comparación en la cual la Web saldría siempre perdiendo.
Producir una noticia para televisión no es lo mismo que producir clips
de vídeo para una noticia que tiene como elemento fundamental el texto.
La noticia producida para televisión es una unidad audiovisual cuya
redacción del texto base sigue principios de construcción bien definidos:
empieza con el exordio (indica el tema de la noticia, despertando
el interés de la audiencia), pasa al enunciado (lo esencial de la información)
y, por fin, el desarrollo (explicación de los elementos fundamentales
de la información) (Jespers, 1998). El resultado es un contenido
con una secuencia coherente y concordante, en el que la imagen asume
un carácter sincrónico o asincrónico. Por sincronía se entiende “la coincidencia
exacta en el tiempo de dos estímulos distintos que el receptor
percibe perfectamente diferenciados. Estos dos estímulos pueden ser
atendidos por el mismo sentido o por sentidos distintos (vista y oído:
sincronía audiovisual)” (Rodríguez Bravo, 1998, p. 253). En el caso del
periodismo televisivo, las entrevistas (talking heads) son sincrónicas,
mientras que las imágenes en las que se escucha el periodista (voz-off )
son asincrónicas, aunque sea posible escuchar en segundo plano el sonido
natural de las imágenes. En el caso de la webnoticia, los clips de
vídeo deben asumir únicamente el carácter sincrónico, porque su función
en la noticia es legitimar el texto escrito y/o contextualizar una
determinada información que resulta más fácil mostrar que describir.
Cada clip no es una unidad lógica, es más bien un elemento integrado
en una estructura textual escrita.
Identificadas las características singulares del vídeo, en cuanto complemento
multimedia de la webnoticia, interesa observar qué tipo de
impacto puede tener en los usuarios cuando se anulan algunas variables
contaminadoras identificadas en el estudio dirigido por Sundar (2000).


Integración de Sonido
De acuerdo con Martín Sanabria, en la radio existen cuatro grandes
clases de contenidos: los informativos, los persuasivos, los formativos/
culturales y los diversivos. “Los contenidos informativos pretenden
una simple y, en principio, desinteresada transmisión del mensaje. Los
contenidos persuasivos intentan por lo contrario cierto grado de convencimiento
en los participantes receptores (. . . ). Los contenidos formativos
o culturales buscan un mayor enriquecimiento de los públicos
(. . . ), y los contenidos diversivos persiguen básicamente la distracción
y el entretenimiento” (Sanabria, 1974). En el presente caso, interesaban
los contenidos informativos en formato sonoro, porque son ellos
los que reúnen la posibilidad de integrarse como un complemento de la
webnoticia.
Tomando como marco la cuestión técnica de la recepción, el sonido
es un producto destinado a la audición, por lo que hablamos de cuatro
mecanismos que ocurren en el usuario cuando entra en contacto con un
sonido: oír, escuchar, reconocer y comprender (Shaeffer, 1988). Oír es
el primer nivel de audición y no supone reacción del receptor que reconoce
el sonido, pero sin embargo no cautiva la atención. El segundo
nivel es escuchar y ya implica la atención del receptor que pretende
extraer algún tipo de información del sonido. Reconocer es una evolución
del escuchar y supone que la atención prestada permite identificar
el ente emisor del ruido. Finalmente, comprender es el nivel más alto
de la audición y presupone que, además de asociar el sonido a un ente
emisor, el receptor descodifique el mensaje contenido en el mismo sonido.
La comprensión se refiere a la acción de entender un contenido
de tal manera que se es capaz de reproducir, al menos en sus elementos
esenciales, una vez que se ha escuchado. (Catela, 1998). Para facilitar
esta comprensión de los contenidos informativos en formato audio, los
periodistas utilizan un conjunto de reglas prácticas que procuran superar
los obstáculos naturales de un medio cuya naturaleza es etérea.
Por ejemplo, al utilizar la técnica de la espiral -recontextualización periódica
del tema de la noticia- el periodista intenta que las eventuales
distracciones del radioyente no le impidan entender la noticia.
Al utilizar la Web como soporte, la radio cambió del espacio hertziano
a la red mundial de ordenadores, ganando una cobertura mundial
y nuevos interfaces para acceder a las emisiones (ordenadores, PDA, teléfonos
móviles, etc.). En el campo de los contenidos, los cambios más
importantes se han registrado en el ámbito de los formatos. El nacimiento
del podcast terminó con la simultaneidad de emisión/recepción,
una marca indeleble de la radio hertziana. También el concepto de interactividad
asociado a la radio ganó una nueva dimensión, al añadirse
al habitual contacto telefónico radio/oyente otras formas de contacto,
como el correo electrónico, chat, forum, etc. Finalmente, la radio ganó
características multimedia como resultado de la incorporación de
imágenes y texto verbal escrito a sus contenidos.
Investigaciones sobre integración de contenidos multimedia 183
De todos estos cambios previene una nueva realidad lingüística en
el medio, resultante de la nueva posibilidad de combinar texto y audio.
Mientras en los sitios web de los canales de televisión la oferta del vídeo
se hizo por yuxtaposición, comprimiendo simplemente las noticias
de la televisión hertziana, en radio se utilizó el sonido en emisiones en
directo y, los casos más interesantes, como un complemento al texto.
Es lo que ocurre en el sitio Web de la radio portuguesa TSF, en el cual
los sonidos son presentados como un complemento al texto, aunque en
un menú lateral, algo que representa un paso adelante en la evolución
hacia un nuevo lenguaje.
Aprovechando esta evolución, en este experimento se trató igualmente
el sonido como un complemento, pero en lugar de ofrecerlo en
un menú lateral, los nodos de sonidos fueron enlazados desde enlaces
incrustados en el texto. Es decir, el sonido introducido no era una noticia
completa similar a su formato analógico, sino una información
complementaria que el usuario podía escuchar con el objetivo de ayudarle
con la comprensión de la webnoticia.

Integración de infografía multimedia interactiva
La infografía es una evolución de los gráficos informativos que aparecieron
por primera vez en el periódico The Times, en 1806 (Evans y
Taylor citado en Peltzer, 1992). La evolución de la fotografía supuso
un revés a la evolución de la infografía en prensa escrita por razones
que se mantienen hasta la actualidad: “si a la hora de publicar hay que
elegir entre una fotografía y un infográfico, la primera es la que gana”
(Alonso, 1998). Sin embargo, como las dificultades acaban siempre por
crear oportunidades, esas mismas fotos o, mejor dicho, su falta en determinadas
situaciones, han demostrado la necesidad de infografías (más
exactamente, ilustraciones) para complementar noticias en las que la
imagen era obligatoria. Esta necesidad de contenidos imagéticos, coincidente
con la informatización de las redacciones, ha hecho con que la
Primera Guerra del Golfo quede como un marco importante en el
 desarrollo de la infografía en la prensa (De Pablos, 1999). En la actualidad,
la infografía representa mucho más que la automatización del diseño,
reuniendo todas las técnicas de procesamiento y creación de imagen
(Lévy, 1990).
La expresión infografía ligada al soporte papel proviene de partícula
info (referencia a información), y grafía, que le viene de gráfica
(Borrás y Caritá, 2000). Esta infografía es “una aportación informativa
realizada con elementos icónicos y tipográficos, que permite o facilita
la comprensión de los acontecimientos, acciones o cosas de actualidad
o algunos de sus aspectos más significativos y acompaña o substituye
el texto informativo” (Valero, 2000).
En el caso de la presente investigación, el vocablo infografía se refiere
al soporte World Wide Web, por lo que la etimología cambia: su
raíz info viene de informática y la “grafía” se refiere a la animación
(Borrás y Caritá, 2000). Infografía periodística en prensa y en la Web
son cosas distintas, sin embargo el estudio de la primera proporciona
datos importantes para entender la segunda. El paso de la infografía del
soporte papel a un soporte digital e interactivo ha ocasionado que existan
múltiples definiciones para el término. Por infografía se entienden
las “expresiones gráficas, más o menos complejas, de información cuyo
contenido son hechos o acontecimientos, la explicación de cómo funciona
algo, o la información de cómo es algo” (Peltzer, 2002, p. 130).
Otra definición posible es la “información compacta que presenta sólo
lo necesario para hacerla comprensible a los lectores, algunos de los
cuales decidirán leer o no el texto general de la información a la cual
acompaña el info” (Sojo, 2002). Una definición más ligada con el complemento
multimedia utilizado en este estudio es avanzada por Valero
(2003) cuando la define como “una aportación informativa, en la mayoría
de los casos sucesiva, que se elabora en las publicaciones digitales,
básicamente visuales, pero también audiovisuales, realizada mediante
unidades elementales icónicas (estáticas o dinámicas) con el apoyo de
diversas unidades tipográficas y/o sonoras, normalmente verbales” (p.
556). De una forma general, podemos decir que una infografía es una
composición de elementos gráficos y textuales que, más que una simple
yuxtaposición de elementos textuales y visuales, es un elemento informativo
cuyos objetivos es facilitar la comprensión al ordenar y aliviar
la lectura de textos demasiado extensos (Alonso, 1998).
Las características de la infografía se compilan en dos rasgos esenciales:
utilidad y visualidad (Valero, 2000). Por utilidad se entiende
“el provecho, conveniencia, interés o fruto que se saca de una cosa, es
el grado de significación, información y funcionalidad que puede tener
una infografía en el momento en que es editada en un periódico”,
al paso que por visualidad se entiende “la habilidad de tomar palabras,
números y hechos y convertirlos en una pieza de presentación
que permita al lector ver los hechos en lugar de leerlos; es como poner
las palabras en dibujos con gran claridad (Valero, 2000). Se entiende
aquí la infografía como un elemento destinado a facilitar la comprensión
del acontecimiento al sintetizar de forma coherente un conjunto
de elementos esenciales en forma de gráficos y/o textos cortos. En un
trabajo posterior, Valero (2003) ha desarrollado el análisis de cada uno
de estos rasgos individuales, sin embargo, lo ha hecho pensando la infografía
como un género periodístico, una idea compartida con otros
autores (Alonso, 1998; Sojo, 2002) pero que no es esencial para este
estudio, ya que aquí se pretende analizar el impacto de la infografía
como complemento del texto y no como elemento autónomo.
Así, nos apoyamos en la tipología propuesta por Beatriz Ribas (2004)
que agrupa las infografías en tipos, estados y categorías, para catalogar
las infografías utilizadas en nuestro estudio:
Tipo: Complementaria al texto: Las infografías contienen informaciones
que completan una noticia cuya base es textual.
Estado: a) De memoria: Una de las infografías es un archivo que
recupera informaciones sobre la historia de la estación espacial MIR.
b) De actualidad. La segunda infografía anticipa las últimas órbitas de
MIR y el lugar de la caída
Categoría: Espacial: Reconstruye un ambiente de forma virtual, lo
que ocurre en los dos casos que permiten observar la estación y sus
características, bien como anticipar la caída.
Autores como Lester (2003) han considerado las infografías como
una especie de extensión de las fotografías en que la suma de la información
textual a la imagen mejora su capacidad para explicar temas
más complejos algo que no interesa teniendo en cuenta que las noticias
con fotografías son mejor recordadas (Brosius, 1993) por los lectores.
Sin embargo, lo que se investiga en este trabajo no tiene que ver con
recuerdo, sino con el impacto de las infografías complementarias (de
memoria o actualidad) espaciales en las actitudes, percepción de comprensión,
satisfacción, evaluaciones y emociones de los usuarios.



Utilización de hipertexto y arquitectura de la noticia
En primer lugar, debe tenerse en consideración que a la hora de
fragmentar una noticia en diferentes nodos de información hay factores
que el periodista no puede olvidar: las características de la información
y del medio, las expectativas y necesidades del usuario y el tipo de plataforma
de distribución de la información son factores que condicionan
todo el proceso de producción de una webnoticia. Como resultado de
esta diversidad de factores, el periodista debe redactar un guión para su
noticia, buscando de esta forma dejar implícitas pistas de lectura para
diferentes recorridos de lectura. Esa organización pasa por agrupar los
contenidos de acuerdo con diferentes lógicas, utilizando con esa finalidad
enlaces cruzados entre nodos.
La organización de la información y la forma de conexión entre
contenidos mediáticos obedece a una gramática multimedia basada en
dos conceptos esenciales que ahora recordamos: enlaces y nodos. Los
nodos (bloques de información textual o de otro tipo mediático) son
piezas informativas que permiten al usuario el contacto con más informaciones
sobre los hechos y tienen la característica de funcionar como
elementos de desarrollo del contenido. Los enlaces son conexiones
que, de acuerdo con Salaverria (2005), cumplen dos funciones: documental
y narrativa. En el primer caso, hablamos de enlaces cuya función
es profundizar la información y en el segundo caso se trata de una
función estilística de apoyo a la redacción. De acuerdo con el mismo
autor, los enlaces pueden calificarse en cuatro categorías: enlaces documentales
(información de contexto existente en el archivo), enlaces
de ampliación informativa (información de contexto reciente), enlaces
de actualización (actualizaciones cortas que aportan nuevos datos) y
enlaces de definición (profundización de la información con recurso a
materias internas o externas).
En su función documental, los enlaces funcionan como un elemento
de estructuración de la información en niveles (capas) que evolucionan
de menos información a información más detallada sobre un tema
determinado. Esta idea de evolución desde una unidad informativa más
pequeña se apoya en investigaciones (Baker, Bernard y Shannon, 2002)
que destacaron la preferencia de los usuarios por textos cortos que les
permitan saber rápidamente lo esencial de la información. En el experimento
preparado para evaluar las preferencias de los usuarios en relación
a la forma de ofrecer una noticia en la Web, estos investigadores
han trabajado con tres condiciones: texto completo, título con sumario
y título con enlace al resto del texto. El texto completo fue considerado
fastidioso y difícil de manejar para encontrar la información que
interesa. En el caso del título con enlace, los usuarios han relatado la
sensación de estar dando un “salto a ciegas” hacia el artículo. La opción
de título con entradilla fue considerada más atractiva, más comprensiva
y con un aspecto más profesional.
En realidad, el título con entradilla es la forma de presentación de
noticias más utilizada por los periódicos on line actuales en sus primeras
páginas. A los usuarios les interesa saber qué ocurre en cada
momento y sólo completan la lectura de las noticias que, por alguna
razón personal, les interesan más. Para responder a las expectativas de
este tipo de usuarios los periódicos han creado modelos en que ofrecen
el máximo número de destaques en primera página, intentando de esta
forma atraer una mayor diversidad de usuarios.
Tomando como buen ejemplo esta organización del periódico en
que se ofrecen más opciones al los usuarios, la arquitectura de la noticia
debe seguir el mismo paradigma y presentar un modelo que dé
libertad al usuario para realizar una lectura más personal. En ese sentido,
se propone una arquitectura con cuatro niveles de información
(Canavilhas, 2007).
Unidad Base: responde a lo esencial (qué, cuándo, quién y dónde).
Puede ser la entradilla de una noticia o una noticia de última hora y
ofrece una idea general del contenido (Hall, 2001). Este nodo incluye
lo que Salaverria (2005) califica como enlaces de ampliación informativa,
es decir, enlaces a nodos con más datos sobre el asunto.
Nivel de Explicación: responde al por qué y al cómo, completando
la información esencial sobre el acontecimiento. En este nivel se aplica
lo que Salaverria (2005) llama los enlaces narrativos como forma de
proponer al lector itinerarios de lectura, abriendo recorridos de lectura
para los lectores más interesados en un determinado tipo de información.
En a partir de este nivel donde se propone la utilización de nodos
multimedia.
Nivel de Contextualización: más información sobre cada una de las
cuestiones fundamentales, con enlaces documentales y de definición.
Desde este nivel, la información aumenta su resolución semántica (Fidalgo,
2004), al añadirse más nodos de información internos (archivo
de la publicación) o enlaces a otras fuentes de información externas.
Nivel de Exploración: nivel en que los “enlaces de definición”,
ahondan más determinados temas, haciendo la conexión con archivos
externos.
Como se ha discutido antes (punto 3.5.2), la adopción de una estructura
de este tipo significa un cambio de paradigma en la forma de
redactar noticias. La organización de la información en nodos con enlaces
abre la posibilidad de diferentes recorridos de lectura por lo que la
tradicional técnica de la pirámide invertida (información redactada de
lo más importante a lo menos importante para el periodista) ya no tiene
sentido. Es el usuario el que decide qué tipo de recorrido de lectura sigue,
por lo que la arquitectura de la noticia web seguirá la técnica de la
pirámide tumbada (figura 11). En esta arquitectura, la información se
organiza horizontalmente de menos a más información sobre cada uno
de los elementos de la noticia (qué, quién, dónde, cuándo, cómo, por
qué) y es el usuario el que decide qué leer.
De cierta forma, podemos decir que se trata de una técnica liberadora
para el usuario y que responde a la heterogeneidad de audiencias
característica de la WWW. Cada uno creará su propia noticia de acuerdo
con sus necesidades de información, pero también de acuerdo con
las expectativas que tiene en relación a las características del medio,
reorganizando la información de una forma individual y, quizás, única,
por la posibilidad de introducir enlaces para nodos externos.
Una arquitectura de este tipo es un sistema complejo. La noticia ya
no es un elemento informativo simple, con título, entradilla y un pequeño
cuerpo, sino una pieza informativa de gran profundidad que permite
diferentes lecturas. Al ser constituida por diferentes nodos a los que
los usuarios pueden acceder desde un motor de busca, es fundamental
que cada nodo tenga significado propio (Ward, 2002) algo a tener en
cuenta en la redacción de la noticia y en la utilización de enlaces. Esta
posibilidad de enlazar a otros nodos, incluyendo a textos de opinión,
permite también diferentes puntos de vista e interpretaciones. En ese
sentido, y tomando como referencia la idea de que el reportaje es la
ampliación de la noticia, podemos decir que el concepto de webnoticia
es un concepto abierto, es decir, es un concepto que puede evolucionar
hacia el reportaje, dependiendo del interés del usuario en el tema y de
una redacción con enlaces a nodos de información más variados, sean
internos o externos.
Figura 11: Niveles de información en la pirámide tumbada
Como herramienta narrativa, los enlaces son marcas que pueden
apoyar la navegación del usuario en función de su distribución el texto.
Sin embargo, su utilización debe obedecer a un pequeño número de
reglas para que una aparente ventaja no se transforme en un obstáculo
para el usuario:
a) Destacar los enlaces mediante palabras que tengan una relación
semántica fuerte con el contenido del nodo.
b) Destacar las palabras enlazadas del resto del texto (subrayado o
diferente color).
c) No aglutinar demasiados enlaces en un párrafo.
d) Usar los enlaces una sola vez por cada nodo de información.
e) Ubicar los enlaces preferentemente al final de las oraciones.
f) Hacer una distribución de enlaces a lo largo de toda la noticia con
el objetivo de que funcionen como ancla para los ojos, porque se sabe
que la lectura en los monitores se hace en diagonal (Nielsen, 1997).
g) La utilización de enlaces externos debe utilizarse sólo en la oración
final de un nodo.
2. Imágenes fijas (fotografías/ilustraciones/mapa)
Aunque el impacto de las imágenes fijas no fue testado en la presente
investigación, este tipo de nodo es, junto con el texto, un elemento
esencial en el webperiodismo.
El “quién” de la noticia exige una fotografía. Se trata de un elemento
fundamental de la información, con lo que debe asociarse siempre el
nombre del personaje a una foto. También el “dónde” pide un mapa o
una ilustración que ayude el usuario a localizar el hecho en un determinado
contexto geográfico. La mejor forma de señalar estos enlaces es
desde el nombre de la persona o del lugar del hecho.
3. Imágenes en movimiento (vídeo)
Los clips de vídeo deben utilizarse siempre que sean determinantes
para contextualizar el tema de la noticia. Se justifica igualmente su utilización
en situaciones de difícil descripción o cuya explicación exija
textos demasiado extensos. Podrá ser utilizado para declaraciones de
entrevistados siempre que el estado emocional o físico del entrevistado
sea elemento fundamental en la noticia.
El vídeo aparecerá sobre todo conectado con el “cómo” y se enlazará
con la palabra más significativa contenida en el párrafo que menciona
la situación representada en el vídeo. Cuando la imagen del entrevistado
sea determinante para la noticia, el vídeo podrá aparecer conectado
con el “quién” y en estas ocasiones se enlazará con las declaraciones
del entrevistado o, en caso de que sea una cita muy extensa, con una
palabra significativa en ese texto.
4. Sonido
El sonido es un elemento poderoso en el mundo del multimedia
porque parece conquistar las emociones y la imaginación de una manera
particularmente potente (Cotton y Oliver, 1997). Los resultados en
esta investigación no permiten observar reacciones significativamente
positivas en comprensión o satisfacción, sin embargo revelan impactos
positivos en las actitudes hacia la webnoticia.
Su utilización se propone sobretodo para géneros en que se producen
trabajos de larga duración que implican archivos muy pesados,
como la entrevista. En estos casos, o cuando las declaraciones de los
personajes sean muy largas, para que el texto no sea muy extenso, obligando
al usuario a utilizar la barra de desplazamiento lateral, se puede
integrar el sonido con un enlace documental que ofrece al usuario el
original de la entrevista.
El “cómo” y el “por qué” salido de la boca de los entrevistados
son los elementos asociados a este contenido, por lo que se recomienda
su enlazamiento con citas, verbos activos o palabras con significado
relevante.
5. Infografía (fija, animada o interactiva)
Las noticias con muchos datos son más comprensibles siempre que
estén apoyadas con gráficos. En este caso, los enlaces se hacen mediante
los valores, datos o porcentajes referidos en la noticia. De la misma
forma, la descripción del funcionamiento de sistemas o mecanismos, la
evolución de situaciones o aparatos, los cambios introducidos o que se
planean en determinado aparato o lugar serán más eficazmente transmitidos
cuando estén apoyados en infográficos. La mejor forma de señalar
los enlaces a este tipo de nodos es con el sujeto o el verbo referente al
tema de la noticia.
Para terminar, dos recomendaciones relacionadas con las características
del webperiodismo ya referidas en el punto 3.5: actualización
continua, memoria (o repositorio de información) e interactividad.
La continuidad informativa rompe con una de las marcas de la información:
la periodicidad. Los hechos ocurren en todo momento y las
características del medio permiten una aproximación al objetivo inalcanzable
de una simultaneidad entre el hecho y su divulgación. Esta
ruptura, conjuntamente con la universalidad del medio y la acumulación
de las noticias en bases de datos, implican una utilización cuidadosa
de las referencias temporales y espaciales. Palabras como “hoy” o
“mañana” tienen diferentes lecturas de acuerdo con el punto de acceso
a la noticia o del día en que se accede a una información en archivo.
Aunque los softwares de apoyo a la redacción y edición digitales añadan
al texto la información de la hora y fecha en que fue producida la
noticia, se recomienda la supresión de expresiones temporales y espaciales
del tipo antes referido, substituyéndolas por la referencia exacta
del día, hora o lugar donde ocurrió el hecho referido en la noticia.
La interactividad permite a los usuarios efectuar lecturas personales
de las noticias, pero puede permitir simultáneamente la creación de un
nuevo canal de información entre el periodista y los usuarios, de modo
que éstos últimos se transformen en fuentes de información. A pesar de
que el correo electrónico es considerado como una nueva herramienta
de trabajo de los periodistas, son raros los casos en que los profesionales
firman las noticias con sus correos electrónicos, cerrando así la
puerta a nuevas aportaciones al tema suministradas por los usuarios.
En ese sentido, se recomienda la firma de las noticias con el correo
electrónico del periodista.

 

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Ver en particular capítulo 4  Cómo escribir en espacios digitales

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