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El futuro de internet

Trabajo Práctico 1

Trabajo Práctico 1

Actividad N1

Rodríguez plantea el siguiente concepto de tecnología: “concebimos a la tecnología como el diseño de prácticas y posibilidades  a ser realizadas a través de artefactos. Los artefactos pasan, entonces, a segundo plano y las prácticas serían los aspectos que requerirían nuestra atención.”

Consigna: Enuncien y describan tres ejemplos de tecnología de comunicación e información donde se haga evidente este concepto.

 

Actividad N 2

Consigna: Piensen en un producto o un dispositivo comunicacional digital. Analicen el producto en cuanto a ventajas/desventajas, alcances/limitaciones. Para esto deberán utilizar los conceptos operativos de Drucker y Palacios. 

 

 

Entrevista a Marcos Palacios y artículo de Drucker

Entrevista a Marcos Palacios y artículo de Drucker

Además del artículo de Gabriel Rodríguez publicado en el posteo anterior, también deben  leer la entrevista realizada al investigador  Marcos Palacios, Internet plantea más potenciaciones que rupturas. publicada en los Cuadernos de Comunicación 3. Año 2007. Página 12  a 23. y el texto de  Peter F. Drucker  "Detrás de la Revolución de la Información". publicado en la revista La factoria

¿Hasta cuándo con el discurso sobre el impacto de la tecnología?

¿Hasta cuándo con el discurso sobre el impacto de la tecnología?

   Gabriel Rodríguez G-H.



Las ideas matrices de este artículo han nacido de discusiones del autor, tanto al interior del Curso de Diseño On­tológico en California, como con miem­bros del ILET en Santiago. 

Cuando hablamos de desarrollo, la tecnología es cada día más un invitado siempre automáticamente presente. La palabra se asocia en primer lugar a lo que llamamos "nuevas tecnolo­gías": computadores, circuitos electrónicos, biotecnología y, recientemente, superconducto­res. Estas se opondrían, o esta­rían reemplazando a tecnolo­gías "industriales" conectadas con los sectores más tradiciona­les de producción básica como la química, los metales, textiles, etc. y las correspondientes industrias manufactureras como los fármacos, los automóviles o el vestuario, para nombrar algu­nos.

Este invitado siempre pre­sente es también un convidado mudo. Se habla de la tecnolo­gía en los debates económi­cos, políticos y sociales o se le asocia a veces alguna letra grie­ga en alguna ecuación de fun­ciones de producción, pero siempre como un dato que vie­ne de afuera, como equipos a tener en cuenta, que serían producidos por laboratorios o por centros de investigación pa­ralelos a la vida cotidiana.Imaginamos finalmente el mundo en que vivimos, como un mundo bombardeado por la tecnología (con todo lo que de inesperado y también maléfico tiene un bombardeo). De allí la expresión común del “impacto de la tecnología”, tan en boga en los análisis socio-económi­cos y tan vacía de contenido.Al usar la palabra tecnolo­gía, inmediatamente hacemos una correlación con artefactos, con "cosas a ser diseñadas, construidas y usadas”. De allí nuestras referencias a "transfe­rencia de tecnología", "comprar y vender tecnología" o "cómo tener acceso a los últimos adelantos". Tecnología sería aquello que hace que un equipo stereofónico sea mejor que el anterior de su generación. A lo más que logramos aventurarnos es a considerar también como tecnología el “know-how”­ y procedimientos.No estamos de acuerdo con esta forma de ver la tecnología, no porque lo consideremos un enfoque falso, sino porque afirmamos que no es una manera de observar que nos posibilite para tomar acciones de diseño de proyectos posibles de desarrollo. Si pensamos en nuestros países latinoamericanos, concebir la tecnología como cosas u objetos o más comúnmente “máquinas”, a lo más que podemos acceder es a discusiones sobre condiciones de acceso al mercado de la tecnología o a interminables disquisiciones sobre si la tecnología es “apropiada2 o no, humana o inhumana, promotora del desarrollo o de la dependencia. Todos estos son juicios que no tienen un asidero sólido en observaciones verificables. Aparecen como “propiedades inherentes” a los objetos tecnológicos. Ante esta concepción cosificada no cabe sino la resignación pasiva… o los controles aduaneros. Aventuramos una interpre­tación distinta que afirmamos nos permite abrir nuevas pre­guntas e identificar acciones posibles a tomar en este campo. Buscamos una salida al discur­so de la queja permanente so­bre el impacto o el de la mágica inevitabilidad tecnológica que traerá soluciones automáticas para todo.Concebimos la tecnología como el diseño de prácticas y de posibilidades a ser realizadas a través de artefactos. Los artefactos pasan, entonces, a segundo plano y las prácticas serían los aspectos que requerirían de nuestra atención. Decir transferir prácticas, en vez de transferencia de tecnología, puede sonar más abstrac­to, pero a la vez más sugerente de posibles acciones a tomar. Menos simple que comprar o vender objetos, pero más enri­quecedor para entender y po­der diseñar el contexto en que los "objetos" tecnológicos ten­gan cabida efectiva.Tomemos un ejemplo. El desarrollo del transistor es con­siderado hoy día un avance tec­nológico de proporciones que hizo posible toda la electrónica compacta moderna. El objeto transistor, e incluso la radio fabri­cada con él, como elementos tecnológicos no dicen nada. Sólo las prácticas desarrolladas en torno a ellos son las que nos permiten hablar de la importan­cia de este artefacto. La radio a transistor (por su tamaño, míni­mo gasto de energía y bajo cos­to) permitió expandir el sistema de broadcasting en forma prácti­camente universal. El mundo ya no es el mismo. No es una casualidad que la Alianza para el Progreso en América Latina y sus propuestas de incorpora­ción de la población rural al sis­tema productivo mundial sean coincidentes con la expansión de la radio a transistores.    En ese sentido podemos decir que lo que aparece como tecnología no puede ser reducido a artefactos o procedimientos, sino que esos elementos son parte integrante de una práctica nueva en la vida humana.Entendida así, podemos decir que la innovación tecnoló­gica es la especulación e inno­vación en nuevas prácticas, en las cuales nuevas herramientas pueden ser inventadas, para permitir la existencia y el desarrollo de estas nuevas prácticas. En ese sentido afirmamos que el diseño de herramientas y procedimientos es el diseño de nuestras prácticas y ese di­seño se da en la coordinación de acciones en el lenguaje.        Así entendida entonces, la innovación en tecnología no es una cualidad esotérica, que só­lo ciertas personas poseen, y que a través de su uso produ­cen artefactos que "bombar­dean" el planeta o "impactan" nuestras vidas desde quién sa­be dónde.        Veamos esto en otro ejem­plo: la introducción de la tecno­logía de microcomputadores en países en desarrollo. Conce­bida dicha tecnología meramen­te como objetos (micros, prin­ters, redes, memorias, discos) lo más que podemos llegar a ha­cer es constatar su uso indiscri­minado, quejarnos del futuro a la manera de Orwell y preparar­nos a tomar precauciones so­bre el acceso a la privacidad. Concebida la informática como la oportunidad de diseñar nuevas prácticas (por ejemplo: comunicación más efectiva entre seres humanos, automatiza­ción de funciones o aceleración de procesos de cálculo), el acceso a los microcomputado­res plantea preguntas en el campo de la organización huma­na y de la producción que deben ser respondidas en el proceso de hacer uso de los artefactos. Esas son las preguntas centrales.     Nuestro interés ha sido plantearnos algunas preguntas sobre nuestro sentido común de la tecnología. Sentido común que nos viene del uso diario de los artefactos tecnológicos (desde la máquina de afeitar hasta el encendedor) y que nos deja ciegos a la tecnología como una práctica que se da a través del uso de artefactos. El dejarnos llevar por la “cosificación” de la tecnología nos impide concebir proyectos, donde ésta puede ser parte de un diseño humano.    En países que como el nuestro buscan nuevas vías de desarrollo y cuya distancia –en el campo de los artefactos tecnológicos- con los países desarrollados es tan inmensa, la visión de la tecnología como desarrollo de prácticas nos abre la posibilidad de tomar un rol activo en la apropiación de la tecnología. Al mismo tiempo, abre el camino para estar presentes en el diseño de nuevas prácticas que están dando origen a nuevos artefactos.  
Artículo publicado en: Revista del Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), Año 1, Nr 2, Santiago de Chile, junio de 1988. 


Cf. Flores, Fernando; Graves, Michael & Dunham, Robert. Technology, Logonet. U.S.A. 1987

 

Mundo Tecnológico

Sinceramente no me llevo muy bien con la tecnología, hay un cierto rechazo hacia este mundo tecnológico, dicho rechazo es parcial no total, ya que habitualmente utilizo herramientas tecnológicas como la computadora (Internet, Messenger, páginas web, etc.), los celulares, entre otros.

Considero que este universo tecnológico ya invadió todos los espacios donde se desenvuelve el hombre, no queda ningún rincón habitado por sujetos donde esta tecnología no esté interactuando con él. Incluso los comunicadores no son excepción y no escapan a esta metamorfosis, ellos también están en permanente contacto con la tecnología. Hoy en día es casi imposible pensar a un comunicador alejado de estas herramientas (fundamentales para su trabajo).

Por estos motivos me acerque al seminario de cibercultura, además de buscar un contacto más amigable con el mundo tecnológico

¿Porque Cibercultura?

Uno de los principales motivos que impulsaron un importante interés sobre el seminario de Ciber-Cultura es la necesidad, fundamental en la actualidad para un futuro comunicador social, de adquirir nuevas herramientas tecnológicas que nos permitan un mejor manejo de la comunicación usando como medio Internet.

Esta  es una  tecnología utilizada habitualmente, en mayor medida para la lectura de  páginas de diarios dentro de la Web,  el Chat o el correo electrónico.  

Primera clase de Ciberculturas y Organizaciones

 

La principal razón que motivó mi inscripción al seminario tiene que ver con un interés personal respecto a la utilización de las nuevas tecnologías en el campo de la comunicación y en la vida en general. Por otro lado, supuse que este seminario sería de carácter semi-presencial, con mucha práctica y con la posibilidad de llevarlo adelante desde mi casa principalmente.

Habitualmente utilizo Internet para fines diversos (entretenimiento, trabajo y como herramienta de consulta en general). Dado que cuento con una conexión rápida y una PC medianamente actualizada, puedo bajar contenidos pesados como películas y música.

 

¿Qué busco acá?

 

La elección de este seminario de investigación se debe, en parte, a inquietudes académicas referidas a la inexperiencia del que suscribe en el uso y la reflexión acerca de las nuevas tecnologías imperantes en la actividad comunicativa, por un lado, y a cuestiones vinculadas al horario – ya que las ofertas de seminarios que podían interesarme se yuxtaponen con otras materias de cursado “obligatorio” o pertenecen a la banda horaria matutina (y esto me imposibilita el cursado…) – por el otro.

 

Como lo dije arriba, espero “llenar de contenido esas formas y lugares comunes referidas a las herramientas tecnológicas que circulan en mi espacio habitual, pero de las que no poseo real conciencia”, por decirlo poéticamente. O, para ser más claro, saber algo más (y algo mas es simplemente, “saber algo”) sobre blogs, Web 2.0, wiki, links, hipertextos, etc.

 

Mis herramientas digitales habituales son muy básicas, casi prehistóricas. Hablo de procesadores de texto, planillas de cálculo, programas de edición de fotos, correo electrónico, y, muy recientemente (quizás por eso me interesa la propuesta) algo de lo que mencionaba en el párrafo anterior. Por supuesto que utilizo Internet desde una visión (Web 1.0) puramente pasiva. Quiero decir, la del consumidor que va al negocio, mira, busca y a veces, si sus recursos lo permiten, compra.

 

Internet es para mí un gran shoping. ¿Qué compro? (o… ¿Qué compraMOS?) de todo…

Por Internet nos vinculamos con amigos, parejas (si no las tenemos las buscamos), información de todo tipo, cultura (bienes culturales), etc…

 

rmal" style="line-height: 150%;">Bueno… Supongo que continuará…